Casos solucionados

Las reclamaciones por accidentes de tráfico son muy frecuentes. Para todos nuestros clientes hemos conseguido la máxima indemnización posible. Estos son algunos ejemplos:

1.- Puntos de indemnización por accidente de tráfico

Ese año se me presentó un caso de un accidentado con problemas de rodilla que estuvo bastante tiempo de baja, entre la hospitalización y su posterior rehabilitación. Su nombre era Eduardo T. D. (de 45 años)y sufrió un percance con su moto, culpa del otro conductor. Yo fui el abogado que llevó su reclamación. La aseguradora, por hospital y baja, le concedió 5.745€ y por el pequeño defecto anquilosante en su articulación 2.655€ (8.400€ en total).

El mismo caso, en lo que se refiere a la indemnización por accidente de tráfico en 2014, habría supuesto 8.669€. En dos años la cantidad se habría incrementado en 269€.

En el ejemplo que nos ocupa el importe de la indemnización resulta de aplicar a los días de baja y de estancia hospitalaria el porcentaje que actúa como factor de corrección, derivado de los ingresos anuales de mi cliente. El mismo porcentaje se aplica al problema de rodilla, tasado en 3 puntos.

La situación de Eduardo T. D. fue muy buena porque aparte del tiempo que estuvo sin trabajar apenas tuvo secuelas en su rodilla, que quedó casi en perfecto estado. El acuerdo extrajudicial fue relativamente sencillo; sólo tuve que justificar, en nombre de mi cliente, los días que pasó en el hospital y el período de rehabilitación y baja laboral, así como el pequeño defecto en la articulación de la rodilla.

Más información

 

2.- Reclamación al Estado

Los familiares (esposa e hija) de Sergio B.H., de 49 años, se presentaron en enero de 2014 en nuestro despacho para plantear la posibilidad de reclamar al Estado las indemnizaciones por accidente, tanto de su vehículo como de terceras partes implicadas, tras un accidente ocurrido en la carretera Nacional II, a la altura del kilómetro 642, a su paso por Cabrera de Mar.

Como consecuencia del brutal choque, Sergio sufrió una incapacidad permanente, sin movilidad locomotriz, derivándose, por tanto, la imposibilidad de desplazarse de forma autónoma, aunque con movilidad para actividades físico biológicas menores.

El siniestro ocurrió en ese punto kilométrico de la carretera en dirección a Gerona, sobre las cinco y media de la madrugada, en una zona señalizada de obras en la calzada. En un tramo en pendiente descendente se instaló, como consecuencia de los citados trabajos de mejora en el firme de la calzada y de la construcción de un nuevo ramal de enlace con otra carretera de menor actividad, una rotonda provisional, para desviar y redirigir el tráfico por esa misma Nacional II y hacia otros destinos distintos a los de Madrid.

El vehículo de Sergio, tras perder el control, impactó contra una de las piezas de hormigón que rodeaban la rotonda. El golpe fue tan seco y destructivo que tuvo que ser excarcelado por un equipo especialista de bomberos. El conductor causó alta hospitalaria con un diagnóstico de lesión medular, siendo declarado en situación de invalidez permanente por resolución de la Dirección Provincial del Ministerio de Empleo y Seguridad Social.

La posterior reclamación previa ante el Ministerio de Fomento presentada por la familia  para acceder al pago de los daños materiales del accidente de tráfico en vía administrativa, fue desestimada, alegándose desde la Administración Pública en cuestión que no había relación entre el daño causado y la existencia de esos pilotes de cemento en la glorieta, porque su señalización era correcta y que el accidente se debía a un exceso de velocidad del conductor, a quien, en suma, culpabilizaba de todas las causas del siniestro, sin derecho a indemnización administrativa.

Los ciudadanos no pueden presentar reclamaciones en la vía judicial antes de agotar este trámite administrativo ante el organismo o ente correspondiente. Por eso es recomendable, desde el principio, consultar los servicios profesionales de un abogado especialista, para que dirija la demanda para pedir las indemnizaciones materiales y lesiones por accidente.

Con fundamentos en el artículo 106 de la Constitución Española (CE), en concreto en su punto 2, que otorga el derecho de los ciudadanos (los particulares, dice) a ser indemnizados por toda lesión que sufran en cualquiera de sus bienes y derechos, siempre que la lesión sea consecuencia del funcionamiento de los servicios públicos, y en el artículo 139 de la Ley de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común (LRJPAC), se interpuso la pertinente demanda a través de la jurisdicción contencioso-administrativa.

El artículo 139 de la LRJPAC, en línea con el citado 106 de la CE dispone que los particulares tengan derecho a ser indemnizados por las Administraciones Públicas de las lesiones que sufran, siempre que esa lesión se produzca como consecuencia del funcionamiento de los servicios de las Administraciones Públicas. El daño alegado deberá ser cuantificable e individualizable para el asunto particular que se reclama, además de que los daños no deban ser asumidos económicamente por el afectado.

Lo cierto es que todo este entramado jurídico-constitucional tiene que tener una materialización real. De este modo, para que pueda exigirseresponsabilidad pública, tiene que existir un nexo relacional entre la causa y el efecto finalmente producido, es decir, lo que se suele denominar una relación de causalidad. Así se pueden cobrar las indemnizaciones por lesiones y daños materiales en accidentes de tráfico.

De este modo, el pleito se centraba en si la glorieta estaba bien señalizada para la situación de la calzada y si estas indicaciones descartaban la responsabilidad de la Administración Pública, en este caso, el Ministerio de Fomento, descargando todo el problema en el propio conductor lesionado.

El abogado, muy conocedor de los entresijos de los accidentes de tráfico, dirigió la defensa del demandante y su familia a que en el suelo de la glorieta, si bien estaba señalizada, protegida por los bloques de hormigón en su perímetro de control, algo muy habitual y que no pudo controvertirse en el juicio, y que incluso no había ni arena ni grava en la zona de la rodadura, sí que existió un  elemento deslizante, no permanente y no detectable por el conductor, lo que provocó directamente el accidente.

Se trataba de una plancha de acero, de unos 8 milímetros de espesor y de unos nueve metros de largo por 2 de ancho, situada en el suelo de la glorieta, atravesándola desde el centro hasta el perímetro para canalizar una conducción de cables de todo tipo, para los que se había hecho una zanja previa en el subsuelo de la propia glorieta. Esta plancha, en la madrugada del siniestro estaba mojada como consecuencia de las lluvias acaecidas durante la noche anterior.

Los operarios de las obras en la rotonda no previeron diligentemente que la meteorología generaría una capa de deslizamiento en la chapa, a consecuencia de la lluvia de esa noche, que fue lo que causó finalmente el siniestro. La chapa, mal posicionada y no señalizada, y la lluvia, hicieron que la curva de la rotonda no fuese adherente, escupiera el coche hacia uno de sus lados, llevándolo a chocar contra el muro de hormigón dispuesto a modo de protección. La reclamación de daños por accidente de tráfico  estaba ganada.

La indemnización por lesiones y daños cobrada tras el accidente se elevó a 470.000 €.

 

3.- Baremo por indemnización de accidente de tráfico

La Srta. María V.S. visitó mi despacho con el objetivo de aclarar sus dudas respecto al accidente de tráfico. Con 25 años de edad, había sufrido el golpe trasero en su vehículo. Le diagnosticaron esguince cervical y lumbalgia postraumática, estuvo de baja 134 días, siendo impeditivos 45. Le quedaron también dos secuelas, correspondientes al síndrome cervical postraumático y lumbalgia postraumática.

Para calcular la indemnización que le correspondía necesitamos la escala publicada en el BOE por la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones encargada de cuantificar los daños y perjuicios derivados de los accidentes de circulación.

Según la tabla V apartado A, los días impeditivos son 58,41 € y los no impeditivos son a 31,43 €.

  • Días de baja impeditivos: 45 x 58’41= 2.628’45 €
  • Días de baja no impeditivos: 89 x 31’43 = 2.797’27 €
  • Por tanto, 5.425’72 € es la indemnización correspondiente a los días de baja

Para el cómputo de las dos secuelas (que valoraron en 4 puntos), acudimos a la tabla III, correspondiéndole 849’61 € por tener 25 años en el momento del accidente.

  • 61 x 4 puntos= 3.398’44 €

La indemnización ascendió a 8.824’16 € una vez sumadas ambas cuantías (días de baja y secuelas). Si bien, gracias a mi asesoramiento como abogado especializado en accidentes de tráfico le pude señalar la reclamación del lucro cesante, es decir de la pérdida de los ingresos que percibía por su trabajo. Corresponde un 10%, siendo la cantidad final que percibió la Srta. María V.S., 8.824.16 más su 10% 882’42,9.706’58 €

Más información

 

4.- Cervicalgia por accidente de tráfico

Exactamente eso es lo que le sucedió a mi cliente, Antonio S. A., el cual tras la consulta a un despacho generalista se puso en contacto conmigo el 21.11.2012 solicitando una segunda opinión, al no quedar conforme con la solución propuesta por el profesional no cualificado.

El caso responde a la estructura clásica de colisión por alcance. Se encontraba mi cliente conduciendo en dirección al trabajo, incorporándose para ello a una carretera de circunvalación,cuando hubo de reducir bruscamente la velocidad al no encontrar hueco para incorporarse siendo en ese justo momento alcanzado por el vehículo que venia a continuación suya conducido por J.A.F.

Como resultado de dicha colisión mi cliente sufrió una lesión en la zona cervical catalogada como cervicalgia por accidente de tráfico; en Madrid, donde tengo mi despacho, una lesión bastante característica en este tipo de accidentes.

 

En este caso en particular, la parte demandada entendía que el alcance producido era tan sumamente ligero que no podía desprenderse latigazo cervical por el mismo, considerando que mi cliente se encontraba con una serie de características personales que incrementaron el daño producido por la colisión, y por lo tanto el resultado del mismo no era imputable en su totalidad a su defendido.

Por ello, los representantes del causante del accidente no accedieron al pago de la cantidad solicitada conforme a las tablas de 8.051 €, sugiriendo como indemnización una cantidad de 1.149 €.

Quedando en vía judicial demostrada y confirmada la colisión, faltaba por confirmar judicialmente el nexo causal entre dicha colisión y la lesión de mi cliente. Ante las pruebas presentadas el tribunal decidió que existiendo efectivamente la colisión, ésta fue el causante de la lesión cervical.

Considera el tribunal que la gravedad de la lesión comúnmente denominada como latigazo cervical depende de numerosos factores entre los que se pueden encontrar la posición respecto al respaldo, condición física, altura o peso del afectado, y el más mínimo alcance puede iniciar una sucesión de causas que conlleven en último lugar los síntomas de cervicalgia aguda, no pudiendo delimitarse por ello la responsabilidad del causante.

Por este motivo, y ante las sucesivas apelaciones de la parte demandada, se acudió al máximo órgano jurisdiccional español el cual confirmó la primera sentencia con una compensación económica de 8.051 €a pagar solidariamente entre demandando y su compañía de seguros.

Más información

 

5.- Si el camino es largo, mejor ir acompañado

Así llegó a nuestro despacho F.J.M.V, que el día 01 de Febrero  de 2012, conducía la moto de su propiedad, cuando un turismo salió repentina y sorpresivamente sin respetar la señal de ceda el paso que hay en la intersección y que le obligaba a concederle la preferencia de paso,  por cuyo motivo  F.J.M.V., se vio obligado a frenar en seco,  perdiendo el equilibrio, y  cayendo de la moto.

 

En este momento el diablillo que todos tenemos en nuestra conciencia le debió de aconsejar al conductor del turismo, que moviera el coche sibilina mente y, que cuando llegara la policía municipal lo negara todo, y así fue como nuestro cliente, empezó a caminar por la carretera de la paciencia, indignación y casi resignación.

Bien digo “casi” resignación porque en este caso  F.J. M. V. tuvo la buena idea de acercarse a consultar a nuestro abogado de accidentes de tráfico, cuando, tanto su compañía como la del contrario una vez pasada la pelota, habían decidido NO HACER NADA, aunque le dejaban la posibilidad de reclamar lo que estimara pertinente a través de un abogado particular.

Ahí en ese punto es donde entra la indignación, no sólo por el hecho de que los daños materiales eran cuantiosos, sino porque la infracción del Art.  56.5-Intersecciones señalizadas, del Real Decreto 1428/2003, de 21 de noviembre,  había estado a punto de costarle la vida.

Afortunadamente para F.J.M.V., como especialista en accidentes de tráfico, estoy acostumbrado a estas actitudes por parte de las compañías aseguradoras, y, aunque impera la creencia de que estamos solos ante estas injusticias, ello no es así, porque aunque, a veces haya que recorrer un largo camino, éste de una manera u otra, siempre tiene un destino.

Nuestro objetivo, era que la aseguradora del vehículo causante del accidente reconociera su responsabilidad, para ello hubo que acudir primero a la vía penal, una vez admitida a trámite la denuncia, el juzgado notifica para el  que el médico forense realice un reconocimiento médico al denunciante y así valorar los días que, en función de si son impeditivos o no, o si ha habido hospitalización, se han de indemnizar, este informe se pasa al juzgado y se determina si se archiva o no la causa.

En este caso se procedió al archivo de la causa por lo que, solicitamos que se dictara por el juez, AUTO DE MAXIMA CUANTÍA, una vez que procedimos a calcular la indemnización por accidente de tráfico (que  por cierto, es el mismo baremo  que utilizan los abogados de accidentes de trabajo), en el que se incluyeron tanto los daños personales como materiales.

DAÑOS PERSONALES DAÑOS MATERIALES
-Días Hospitalización.3×71, 63=214,89€. Arreglo daños : 1.623,45€.
-Días Impeditivos.21×58, 24=1.233,04€.
 -Días No impeditivos. 12X31, 34=376,08€.
TOTAL: 1.824,01€. TOTAL 1.623,45€.

El total de ambos daños ascendía pues a 3.447,46 €.

Unos pocos días después de solicitar que el juez dictara auto de máxima cuantía, solicitando el  pago de dichas cantidades, recibimos una llamada del abogado de la compañía aseguradora, en la que se nos ofrecía cerrar el caso mediante solución extrajudicial, y con el abono de2.413,22 €, lo que suponía el 70% de la cantidad solicitada, a cuyo ofrecimiento el señor D. F.J.M.V.,dio una respuesta positiva, ya que al menos esa cantidad, solventaría de alguna manera el daño causado, y al menos así el sufrimiento no se alargaba demasiado en el tiempo.

Más información

 

6.- Baja por accidente de tráfico

Lucas, M.J, que fue víctima de un accidente de tráfico, estuvo un total de 37 días ingresado en un hospital por las lesiones que había sufrido como consecuencia de éste. Además, durante 40 días más no pudo incorporarse a su trabajo habitual, y tuvo que esperar 16 días más hasta la completa curación de sus lesiones.

Para hacer el cálculo de la indemnización a reclamar realicé las siguientes operaciones, que a continuación detallo. En primer lugar multipliqué los 37 días de ingreso por 71,84 €, saliendo una cantidad de 2.658,08 Euros. Después, para calcular la cantidad correspondiente a los días impeditivos, multipliqué 40 días por 58,41 €, ascendiendo la cantidad a 2.336,40 €. Y por último, para el cálculo de la indemnización por días no impeditivos, multipliqué 16 por 31,43 €, saliendo una cantidad de 502,88 €. Por lo tanto, la indemnización total ascendió a 5.497,36 €.

Además, pudimos aumentar esta cantidad en un 11 %, por tener la víctima unas remuneraciones netas anuales de 28.800,00 €. Por lo tanto, la reclamación total obtenida por mi cliente por haber estado en situación de incapacidad temporal por un accidente de tráfico ascendió a 6.102,07 €.

El otro cliente que necesitó mis servicios para reclamar sus derechos por una baja por accidente de tráfico fue Miguel P.L. Éste, debido al grave accidente sufrido, estuvo 193 días hospitalizado, 25 días en los que no pudo estudiar las oposiciones que estaba preparando y 37 días en los que a pesar de que pudo retomar sus estudios, tuvo que seguir acudiendo al hospital para seguir con un tratamiento.

Cuando le confirmé a Miguel que tenía derecho a percibir una indemnización por la baja en la que se había encontrado se quedó sorprendido, ya que él creía que al no estar trabajando no tenía derecho a reclamar ninguna cantidad por su baja. Procedí a hacer los mismos cálculos que en el caso anterior para calcular la indemnización total. Por los 193 días que había estado hospitalizado, Miguel tenía el derecho de recibir 13.865,12 €. Por los días impeditivos, la cantidad era de 1.460,25 €, y por los días no impeditivos la cuantía era de 2.161,17 €.

A pesar de que no pudimos aplicar ningún porcentaje de corrección porque Miguel no tenía ingresos en el momento del accidente, la suma total a reclamar ascendía a 17.486,54 €. Debido a su desconocimiento en este asunto, pudo haber dejado de ganar la cantidad mencionada, ya que Miguel creía que debido a su situación de desempleo no tenía derecho alguno para reclamar este tipo de indemnización.

Más información

 

7.- Daños por caída por mal estado del pavimento

Hace unos meses Ana S. P. acudió a mi despacho de abogados especializado en reclamaciones por accidentes para solicitar mi asesoramiento sobre cómo actuar ante lo que le había ocurrido. Unas semanas atrás sufrió una fuerte caída en una calle mientras se dirigía caminando hacia su domicilio.

La caída que sufrió estuvo únicamente provocada por el lamentable estado en que se encontraba el pavimento circundante a la boca de alcantarillado sita en ese punto, cerca de uno de los árboles plantados. De hecho, según observó con posterioridad, todas las losetas que se encontraban en torno a la alcantarilla se encontraban en un peligroso desnivel. Pues bien, fue precisamente al meter el pié en uno de los huecos que se observaban, cuando cayó bruscamente al suelo del lado izquierdo sobre la cabeza, el cuello y la mano, perdiendo casi de inmediato la consciencia.

Como consecuencia directa de la caída, que se produjo en presencia de varios vecinos y viandantes, perdió inmediatamente el conocimiento, siendo así que fue uno de los testigos quien llamó tanto a una Unidad Móvil del 061 como a una Unidad del Servicio de Ambulancia Regular. Ambas se presentaron en el lugar de la caída y finalmente fue la Ambulancia del servicio regular quién efectuó su traslado al Hospital, donde se le efectuaron diversas pruebas. Las mismas arrojaron, aparte de la pérdida de consciencia de varios minutos de duración, la existencia de traumatismos en mano izquierda y cabeza. Fue dada de alta el mismo día prescribiéndose un collarín cervical y una férula de yeso pues existía la sospecha de que padeciera una fractura de escafoides en la muñeca  izquierda.

Al día siguiente ante la persistencia de las molestias y mareos acudió al Hospital de nuevo, desde donde se le realizóun TAC craneal como consecuencia del cual se le diagnosticó Esguince Cervical y Síndrome Postraumático Craneoencefálico. Como consecuencia de las lesiones sufridas permanecí o de baja laboral desde el día 25 de Noviembre de 2013 hasta el día 11 de Enero de 2014, fecha en que le fue cursado el parte de alta.

Lo primero que hicimos fue conseguir un  informe realizado por un experto en valoración de daños  que nos permitiera cuantificar los daños sufridos. Las cantidades que en virtud de dicho informe se solicitaron al Ayuntamiento de Madrid por reclamación administrativa en conceptoIncapacidad Temporal y Secuelas eran las que se relacionan a continuación:

1º. Incapacidad Temporal: 48 días impeditivos  que hacen un total de 2.198,88 €

2º. Secuelas: 11 Puntos de Secuelas, que valorando cada punto a 735,99 € para la franja de edad en la que se encontraba comprendida hacen un total de 8.095,89 €

3º. Factor de Corrección: Atendido al nivel de ingresos netos del perjudicado procedía la aplicación de un factor del 10% sobre la cuantía correspondiente a Incapacidad Temporal y Secuelas, lo que traduce en la cuantía de 1.029,48 €

Por tanto, atendido lo anterior, la cantidad global que se reclamaba ascendía a 11.324,25 €.

El Ayuntamiento tramitó nuestra solicitud dando inicio a un procedimiento administrativo en el que se pidió informe a los departamentos competentes en materia de estado del acerado y mobiliario urbano, así como fijó un acto para la prueba en el que pudieron declarar los distintos testigos que vieron los hechos.  Tras esta tramitación dictó resolución por la que acordó el pago a favor de Ana S. P. de la cantidad solicitada de 11.324,25 € en concepto indemnización por daños ocasionados por el deficiente funcionamiento de la Administración Pública.

Más información

 

8.- Desempleado con cervicalgia

Los latigazos cervicales y las cervicalgias porque son muy comunes, tanto como que las aseguradoras intenten no abonar indemnizaciones por ello, o que estas sean las mínimas posibles. 

Hace 2 años, llegó a mi oficina, un señor de 42 años y desempleado, que había sufrido un alcance trasero con su vehículo, estaba acudiendo a fisioterapia, con cefaleas y dolores musculares. La compañía aseguradora al no poder aportar un justificante de baja laboral, se negaba a indemnizar por la cifra prevista como días impeditivos conforme al baremo de indemnización por accidente de tráfico de 2012, ofreciendo un máximo de 30,46 € por día. Tuve que recordar a la aseguradora que el Tribunal Supremo en el Recurso 2541/2003, dejó claro que se debía indemnizar como día impeditivo siempre y cuando la víctima no pudiese desempeñar su actividad habitual, sean estas labores domésticas, estudio o búsqueda de trabajo estando en desempleo, en consecuencia, Pedro J.S, obtuvo una indemnización por accidente de tráfico sin baja laboral.

Más información

 

9.- Un caso de juzgado

El 2 de Junio de 2009, acudió a mi despacho Francisco F. M. que  había sido embestido y arrastrado 4 metros por un vehículo SEAT IBIZA, sufriendo  daños materiales en su motocicleta, heridas y otros traumatismos leves, además de  una lesión en el menisco posterior interno con condromalacia rotuliana, que le impedía  desarrollar su trabajo de repartidor de paquetería exprés además de otras tareas cotidianas. Francisco F.M. necesitó intervención quirúrgica y vio  dificultada su capacidad de ambulatoria  durante un año.

La aseguradora aunque no discutía la culpabilidad de su asegurado, pero afirmaba que tanto los daños de la motocicleta como las lesiones de  Francisco F.M. no traían causa únicamente del provocado por su asegurado, y menos aceptaban  el cómputo de días impeditivos y no impeditivos, realizado por mí.

Tras las infructuosas negociaciones previas, interpuse la correspondiente demanda para reclamar los daños materiales y personales frente a la Aseguradora S. C. Seguros y al conductor responsable propietario del SEAT IBIZA, aporté informe forense de Doña Marta J.C.  en el que se mantenía indubitadamente la relación causal entre el siniestro y las lesiones,  y el número de días necesarios para la completa recuperación de Francisco, así como los perjuicios estéticos y secuelas padecidas por Francisco F.M.

El Juzgado de 1ª Instancia nº 5 estimó mi demanda y la existencia de  relación causal entre los daños sufridos y el accidente ,reconociendo la sentencia 2 días de hospitalarios, 355 días como días no impeditivos y 266  como días impeditivos, igualmente condenó a la aseguradora al pago de los gastos de reparación de la motocicleta.

En definitiva, Francisco F.M. obtuvo gracias a mi intervención la cantidad de 41.865,84 €, en concepto de indemnización por accidente de tráfico en Madrid, además de la condena en costas a la aseguradora al ser estimadas todas mis pretensiones.

 

10.- Calcular la indemnización por accidente

El siguiente caso me lo trajo al despacho José, F.G. Había sido víctima de un accidente de tráfico que le había dejado incapacitado de forma permanente pare realizar su trabajo habitual, así que requirió mis servicios profesionales para que la ayudara a calcular la indemnización por accidente de tráfico que le correspondía, por las secuelas permanentes que había sufrido como consecuencia de éste.

Para hacer este cálculo tuve que utilizar en primer lugar la clasificación y valoración de secuelas, que le da una puntuación a cada lesión sufrida. Mi cliente sufrió una amputación de un brazo a nivel de húmero, y para esta lesión la clasificación le da una valoración entre 45 y 50 puntos. A mi cliente la valoración que le dieron fue de 50 puntos. A continuación apliqué el baremo de indemnización, que establece una cantidad por punto que varía en función de la edad de la víctima.

Debido a que mi cliente tenía 35 años en el momento del accidente, la cantidad por punto asciende a 2.036,02 €. Por lo tanto, al multiplicar esta cantidad por los 50 puntos, la indemnización ascendió a 101.801,00 €. Esta cantidad pude aumentarla en un 10 por ciento, ya que mi cliente tenía una remuneración neta anual que ascendía a 28.700 €. Por ello, la indemnización total a reclamar ascendió a 111.981,10 €.

Por último voy a contar el caso que me trajo al despacho Lourdes, V.I. Debido a que había sido víctima de un accidente laboral que le había causado una incapacidad temporal, estuvo cuatro días hospitalizada; ciento ochenta días en los que no pude incorporarse a su puesto de trabajo, y quince días más en los que a pesar de que pudo volver a trabajar, siguió en tratamiento médico.

El baremo de indemnizaciones establece unas cuantías diarias para los días de baja (hospitalización), los días impeditivos (en los que la víctima no puede hacer su actividad o trabajo habitual) y los días no impeditivos (en los que el trabajador se reincorpora a trabajar o a su actividad habitual pero sigue en tratamiento médico). Estas cantidades ascienden a 71,84 €, 58,41 € y 31,43 €, respectivamente.

Por lo tanto, al hacer las operaciones correspondientes, las cantidades ascendieron a 75,84 € por los días de hospitalización; 10.513,80 € por los días impeditivos y 471,45 € por los días no impeditivos. La suma total de estas cantidades ascendió a 11.061,09 €. Además, al aplicar el porcentaje de corrección de un 50 por ciento, ya que mi clienta tiene una remuneración neta anual de 95.800,00 €, la indemnización total a reclamar por mi clienta fue de 16.591,64 €.

Del estudio de estos ejemplos vistos anteriormente se puede concluir que es muy importante que usted ponga su caso ante los mejores abogados expertos en calcular la indemnización por accidente en Madrid. Así podrá asegurar sus intereses económicos y los de su familia, reclamando la cuantía máxima que la legislación establece para cada tipo de accidente.

Más información

 

11.- Reclamación de accidente por la vía civil

Juana E.L. acudió a mi despacho a causa de un accidente de tráfico ocurrido siete meses antes. En dicho accidente de tráfico falleció su marido, Francisco N.A. Hasta este momento, Juana E.L. no había consultado con ningún abogado pero la compañía aseguradora se negaba a abonarle ningún tipo de indemnización por el fallecimiento de su marido.

Juana E.L. disponía de mucha documentación que acreditaba que el culpable del accidente era el vehículo que chocó con el coche de FranciscoN.A.: tenía el atestado policial y los partes médicos y de defunción de su marido. Teniendo en cuenta la edad de su marido en el momento del fallecimiento (55 años) y la relación familiar que les unía (matrimonio), la indemnización que correspondía a Juana E.L. ascendía a 7.580 €.

Dado que el plazo para presentar denuncia penal había transcurrido, recomendé a Juana E.L. acudir a la vía civil para reclamar la indemnización porque tenía pruebas suficientes para acreditar que su marido no era el culpable del accidente de tráfico. La compañía aseguradora se negaba a abonar la indemnización por lo que interpuse demanda civil de reclamación de la indemnización de 7.580 €.

Tras presentar la demanda y celebrarse el juicio civil, el Juzgado condenó a la aseguradora al pago de la indemnización de 7.580 €. El Juzgado consideró suficientemente acreditado que Francisco N.A. era la víctima del accidente de tráfico y no el culpable.

Por tanto, gracias a que aconsejé a Juana E.L. el inicio de un proceso civil, ésta pudo conseguir la indemnización de 7.580 € que le correspondía por el fallecimiento de su marido. En el caso de Juana E.L. se pudo acudir al procedimiento civil porque tenía pruebas sobre la no culpabilidad de su marido en la producción del accidente de tráfico. Si no hubiera tenido dichas pruebas, el proceso civil se habría complicado más.

Más información

 

12.- Accidentes de tráfico e indemnizaciones

Hace años se presentó en mi despacho una joven viuda, meses después de que su marido sufriera un accidente. Colisionó frontalmente con otro vehículo en una larga recta de una carretera nacional falleciendo en el accidente. La compañía aseguradora contraria ofrecía una indemnización realmente baja para un caso de accidente con víctima mortal, apenas 60.000 € cuando por muerte la indemnización mínima ronda los 300.000 €. No estando convencida con el trabajo de su abogado, me solicitó que me hiciera cargo del asunto y sobre todo que averiguara porque motivo se realizaba esa oferta tan baja.

La amarga razón la descubrí al acceder al expediente judicial. Recién producido el accidente se personaron en el lugar los bomberos de un pueblo cercano. Evacuados los conductores accidentados, retiraron todos los restos de la carretera borrando cualquier rastro del mismo, y nadie levanto un mínimo croquis ni tomo una fotografía del accidente, por lo que las compañías aseguradoras se acogían a una posible culpa exclusiva de las víctimas del accidente dado que era imposible demostrar con pruebas físicas como sucedió. Estaban jugando a hacer una oferta baja o arriesgarte a una incierta reclamación judicial. Suerte que localizamos a unos testigos y pudimos encauzar el asunto, pero fue realmente complicado.

Esta es la razón por la que fijar las circunstancias iniciales del accidente es tan importante.

Deben de pedir, en todo caso, la intervención de la fuerzo pública, si tienen un accidente de tráfico en Madrid, solicite la intervención de la Guardia Urbana, quien asegurará la vía y sobre todo, hará un informe completo del accidente que servirá para determinar la responsabilidad del mismo, informe que remitirán al Juzgado de Guardia de la ciudad, junto al atestado policial.

Un cliente del despacho se presentó y me pidió que me personara en el Juzgado para reclamar algo poco habitual: el importe de una entrada para una corrida de toros. La persona en cuestión se dirigía a una corrida de un famoso torero y había sacado una entrada de barrera, la más cara, 1.500 €. Iba montado en un autobús urbano que choco contra el vehículo que iba delante suya. El cristal delantero del autobús se rompió por el impacto y algunos pequeños pedazos le dieron en la cara a nuestro cliente.

El seguro pagaba todo, la asistencia médica para extraer los cristales, los dos días de incapacidad que estuvo impedido para sus ocupaciones habituales, las gafas que se le rompieron, pero se negaba en redondo a pagar la entrada de los toros. Esa pérdida representaba para él el principal daño material, su principal pérdida. Tuvimos que reclamarla en el Juzgado que obligó al pago a la compañía de seguros.

En un accidente de tráfico las indemnizaciones por lesiones suelen ser las más importantes. En este caso se me presentó en el despacho un trabajador de una empresa de grúas de carretera. Mientras auxiliaba a un vehículo volcado en el arcén de una autovía en un accidente previo con un camión, otro camión embistió a su grúa, al camión y al vehículo accidentado y a varios coches que se había parado al ver el primer accidente y a sus ocupantes. El resultado para mi cliente: amputación de sus piernas, con gravísimas secuelas físicas y psicológicas. Era una persona joven, no había cumplido treinta años y un mes después de la fecha del accidente tenía proyectado casarse con la que hasta el momento era su pareja de hecho, cosa que ya no pudo ser, dadas las circunstancias. Tras dos largos años de penosa recuperación física, no había cobrado nada salvo unas pequeñas cantidades que la compañía del camión le había ido consignando.

En el desarrollo del expediente judicial la compañía de seguros del segundo camión calculó la indemnización a pagar fundándose únicamente en los daños físicos del accidentado y depositó en el Juzgado la cantidad de 200.000€ lo que suponía además su ofrecimiento económico total por los daños y lesiones sufridas. Esto lo hacen las compañías de seguros para evitar la condena en intereses desde que se produjo en accidente.

Sin embargo, aun cuando pudiera parecer una cantidad importante, no estuve de acuerdo  con este ofrecimiento y tras aplicar el baremo en la manera que me parecía correcta la indemnización aumentó cuantiosamente.  ¿La razón?, la compañía de seguros solo calculó los daños físicos, pero no tuvo en cuenta las secuelas (los daños que afectan a la persona para siempre), sobre todo las psicológicas. Un proyecto de vida se había truncado para siempre, obligando a una persona a estar y pasar por una minusvalía con serias limitaciones personales, produciendo una completa alteración vital. Nuestros médicos y psicólogos determinaron la grave afectación del cliente y redactaron los oportunos informes. La indemnización final conseguida estuvo cerca de los 600.000€.

Gracias a nuestro asesoramiento especializado el cliente se vio beneficiado en su reclamación.

Más información

 

13.- Denuncia por accidente de tráfico

Patricia P.L. fue un cliente mío que vino a mi despacho hace un año. Era una mujer muy amable y de mediana edad. Acudió a mi consulta porque había tenido un accidente de tráfico dos meses antes y había resultado lesionada de forma leve. No tuvo que ingresar en el hospital ni necesitó la baja laboral. Sin embargo, como abogado experto en accidentes de tráfico, quería consultarme si tenía derecho a algún tipo de indemnización y si tenía que realizar trámites o denuncia por lesiones de accidente de tráfico.Le contesté que sí que tenía derecho a una indemnización y se la calculé inmediatamente. Mi cliente, Patricia P.L., tenía derecho a 589 € de indemnización. Como había traído la documentación del accidente (atestado policial y parte médico de su lesión), llamé a la compañía de seguros delante de ella. Desgraciadamente, esa llamada no tuvo el efecto deseado por mí, dado que la aseguradora se negaba a abonar dicha indemnización, porque no tenía constancia que su asegurado fuera el culpable del accidente. Hasta donde la aseguradora sabía, podía haber sido la víctima del accidente y no el responsable. Tras comentar con Patricia P.L. el contenido de mi llamada con la compañía aseguradora, le aconsejé que se debía presentar una denuncia penal, solicitando la indemnización de 589 €, y adjuntado la documentación que me había entregado. Una semana después, presenté ante el Juzgado de Instrucción la denuncia penal contra el culpable del accidente y la aseguradora y solicité el abono de la cantidad correspondiente a la indemnización por las lesiones de Patricia P.L.

La aseguradora no quiso llegar a ningún acuerdo, porque tenía intención de que se celebrara el juicio penal. Sin embargo, el juez dictó sentencia y determinó que el responsable del accidente fue el asegurado de la compañía de seguros en cuestión. Por ello, la compañía aseguradora debía abonar a Patricia P.L. la cantidad de 589 € en concepto de indemnización por lesiones producidas por el accidente de tráfico.

Patricia P.L. estuvo muy contenta, porque había acudido a mi despacho sin pensar que tenía derecho a recibir una indemnización por el accidente de tráfico y había acabado obteniendo dicha indemnización, a pesar que la compañía de seguros se había negado desde el principio.

 

14.- Juicio por accidente

Como ejemplo práctico puedo relatar un caso que yo llevé personalmente, ayudando a David M. J. a interponer una demanda por accidente de tráfico. Le sucedió un hecho muy habitual, y es que estando detenido en un semáforo en rojo un coche le embistió por detrás, desplazando su vehículo varios metros hacia delante. Su vehículo sufrió desperfectos, fundamentalmente en la parte trasera, y él padeció un esguince cervical(el impacto de un vehículo por detrás produce un latigazo cervical que tiene como consecuencia el esguince). A pesar de ser una lesión común en este tipo de accidentes, no por ello deja de ser dolorosa y de lenta rehabilitación.

Para garantizar la mejor defensa de David M. J. encargué un examen médico alternativo al realizado por la entidad aseguradora. Ellos le ofrecían 3.000€, sin embargo, yo reclamé 7.000€ para mi cliente. Al no haber acuerdo entre las partes fue necesario plantear un juicio por accidente de tráfico.

Nunca es fácil afrontar un juicio, ya que hay múltiples elementos que escapan a nuestro control: la pericia del abogado de la parte demandada, el juez asignado al caso… Por eso es preciso prepararlo todo concienzudamente, y así es como me gusta proceder. Documenté el caso exhaustivamente y el juez atendió nuestra demanda, condenando a la parte contraria. Paso a detallarle la indemnización que conseguí para mi cliente:

  • Por los gastos hospitalarios de dos días de ingreso: 143€.
  • Por 45 días de baja laboral: 2.628€.
  • Por reparación del vehículo: 1.773€.
  • Por lucro cesante: 3.500€.

Puede que se pregunte qué es el lucro cesante. Es la parte de la indemnización en la que se valora la cantidad que el perjudicado ha dejado de ingresar, impedido por el accidente. En este caso, cuando se produjo la colisión David M. J. se dirigía a una reunión con un estudio de Madrid que iba a encargarle un trabajo de fotografía (aparte del trabajo en su empresa, ocasionalmente aceptaba otros). Por culpa del esguince cervical y de la baja no pudo llevar a cabo el encargo. Pues bien, conseguí que el juez condenara a la aseguradora a indemnizarle por esa cantidad que no había podido ganar.

Finalmente, frente a la cantidad ofrecida por la compañía de seguros, su indemnización ascendió a 8.044€.

Más información

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *